{"id":420,"date":"2021-12-07T17:36:39","date_gmt":"2021-12-07T20:36:39","guid":{"rendered":"https:\/\/mirandagandi.cl\/?p=420"},"modified":"2026-01-14T16:04:31","modified_gmt":"2026-01-14T16:04:31","slug":"el-invierno-de-nuestro-descontento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mirandagandi.cl\/index.php\/2021\/12\/07\/el-invierno-de-nuestro-descontento\/","title":{"rendered":"\u201cEl invierno de nuestro descontento\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>El papel del artista-escritor en la sociedad actual<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, antes de comenzar, quiero agradecer a Maritza Barreto, Presidenta del Club del Libro y del C\u00edrculo de Escritores de la 5\u00aa Regi\u00f3n, su m\u00e1s que generosa presentaci\u00f3n. Gracias, Maritza, estuvimos en noviembre del a\u00f1o reci\u00e9n pasado en la Sociedad de Escritores de Santiago hablando de este libro, junto a Manuel Andros, conductor de las Tertulias Abiertas del Centro Cultural de Espa\u00f1a. Ya entonces quedamos con una tarea pendiente con tu presentaci\u00f3n, esto es, tratar de definir cu\u00e1l, exactamente, es el g\u00e9nero de escritura de este libro. Y ya iremos desenredando esta madeja, a fin de descifrar esta suerte de androginia o hermafroditismo (maridaje m\u00e1s bien) entre \u2018novela\u2019 como t\u00fa la llamaste, y \u2018relatos autobiogr\u00e1ficos\u2019, como los denomino yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, comenzaremos por el principio mismo de la historia: C\u00f3mo naci\u00f3 este libro \u2014\u00abUn Canal\u2026 Un Camino\u2026 Impresiones de Elisea\u00bb\u2014, en su relaci\u00f3n con otros dos similares. Partiendo de \u00e9l, describiremos un amplio c\u00edrculo en cuyo interior pretendemos alcanzar a desarrollar el tema de esta ponencia: \u201cEl invierno de nuestro descontento: El papel del artista-escritor en la sociedad actual\u201d, en base a dos t\u00edtulos del escritor norteamericano John Steinbeck.<\/p>\n\n\n\n<p>Y regresaremos luego a \u00e9l, al libro que estamos presentando, a ver si logramos esclarecer en qu\u00e9 consiste este \u2018g\u00e9nero literario\u2019 y c\u00f3mo se relaciona con el \u2018papel del escritor\u2019.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>Bien, comenzaremos con lo que podr\u00edamos llamar el \u2018m\u00e9todo de trabajo\u2019 en la escritura. Y tambi\u00e9n c\u00f3mo el azar ha intervenido, no s\u00f3lo en la escritura sino en las lecturas de otros autores que han ido saliendo al camino de esta escritora.<\/p>\n\n\n\n<p>Brevemente comentar\u00e9 que empec\u00e9 a escribir, como el ejercicio de una vocaci\u00f3n tard\u00eda, a los 53 a\u00f1os de edad,&nbsp; el 7 de abril de 1994, d\u00eda de la muerte de mi madre. En el bus que corr\u00eda hacia la ciudad de Temuco, surgieron la mayor parte de los poemas que conforman un primer libro \u00abVersos escondidos\u00bb (publicado luego en Santiago en 1995). A \u00e9ste le sucedi\u00f3 \u00abEl grito en la sombra\u00bb (publicado al a\u00f1o siguiente: 1996).<\/p>\n\n\n\n<p>En forma paralela a estos poemas, comenzaron a salir de la pluma relatos, relatos y m\u00e1s relatos; relatos de corte autobiogr\u00e1fico. En forma aleatoria, sin orden cronol\u00f3gico, en realidad sin ning\u00fan orden, a medida que iban asaltando las remembranzas. En un momento dado se llega a tal acumulaci\u00f3n de archivos en la computadora que se hace necesario introducir un orden. Es entonces que surge la carpeta (\u00edcono): tres, para ser precisos, tres carpetas, cada una con su correspondiente t\u00edtulo. Entre todos los relatos disponibles, resaltan tres que proporcionar\u00e1n un nombre a cada carpeta: Es as\u00ed que nacen los libros:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUn Canal\u2026 Un Camino\u2026 Impresiones de Elisea\u00bb (que estamos presentado hoy), a partir del relato titulado \u201cUn canal\u2026 Un camino\u2026\u201d;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl Puente quebrado. Once relatos de Guerra, Memoranza y una Marcha de Amor\u00bb (\u00e9stas son historias de desencuentros de pareja), a partir del relato \u201cEl puente quebrado\u201d; &nbsp;y,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong>\u00ab\u00a1M\u00e1s chilena que los porotos!&#8230; De nuestra Identidad\u00bb, a partir del relato \u201c\u00a1M\u00e1s chilena que los porotos!&#8230;\u201d (textos relacionados con las peculiaridades del car\u00e1cter o idiosincrasia del chileno).<\/p>\n\n\n\n<p>Un dato curioso: a medida que surgen los relatos, \u00e9stos se van pegando, como imantados, a su carpeta correspondiente. Y es as\u00ed c\u00f3mo estos tres libros, a manera de una seudo trilog\u00eda, fueron engrosando sus p\u00e1ginas &nbsp;en forma paralela en el computador.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, nuestra ponencia, lo recordamos, se titula: \u201cEl invierno de nuestro descontento: El papel del artista-escritor en la sociedad actual\u201d, en base a dos t\u00edtulos del escritor norteamericano John Steinbeck. Para aproximarnos a Steinbeck en relaci\u00f3n al papel del escritor, dar\u00e9 lectura a un texto del libro in\u00e9dito: \u00ab\u00a1M\u00e1s chilena que los porotos!\u2026De nuestra Identidad\u00bb. El relato \u2014para ser exactos, se trata de una suerte de \u2018recomendaci\u00f3n\u2019\u2014 &nbsp;se titula: \u201cLas Uvas de la Ira\u201d<sup>(3)<\/sup>, y fue escrito alrededor del a\u00f1o 2006. Yo hab\u00eda llegado a fines del 2002 a Loncura, aleda\u00f1o a Quintero, y aun cuando contaba con dos computadores Macintosh de mesa y una Impresora StyleWriter II de Apple, no ten\u00eda conexi\u00f3n a Internet. De modo que solicit\u00e9 en Rotary Club hacer uso de la red gratuita destinada a los estudiantes. Es as\u00ed como tuve tambi\u00e9n acceso a su Biblioteca (la que hoy, lamentablemente, ya no existe), en donde obtuve en pr\u00e9stamo circunstancial de verano la novela Las Uvas de la Ira (Grapes of Wrath), sobre cuya lectura bas\u00e9 la escritura del texto hom\u00f3nimo. Anotaremos que al a\u00f1o siguiente de su publicaci\u00f3n en 1939, Steinbeck recibi\u00f3 en su patria, los EE.UU. de Norteam\u00e9rica, y a pesar de la polvareda de encono que levant\u00f3 esta novela entre sus compatriotas, el Premio Pulitzer de Literatura. Hoy, es considerada su mejor obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, \u00abLas Uvas de la Ira\u00bb de Steinbeck me cayeron encima desde las estanter\u00edas del Rotary en Quintero. Otra es la historia con \u00abThe Winter of our Discontent\u00bb (\u00abEl Invierno de nuestro Descontento\u00bb. Debo confesar que mis intenciones de leer y estudiar a Steinbeck hab\u00edan ca\u00eddo en el olvido por laaargos 11 a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Maritza me envi\u00f3 en los primeros d\u00edas de junio su mail desde el Uruguay anunci\u00e1ndome que estar\u00eda programada para el Conversatorio del 24 de julio de 2017 en Palacio Rioja de Vi\u00f1a del Mar, hac\u00eda s\u00f3lo unos catorce d\u00edas \u2013en una de mis incursiones semanales por las ferias de verduras de Loncura y Quintero\u2013, el azar, como ha demostrado ser su buena o mala costumbre, me hab\u00eda propinado otra m\u00e1s de sus frecuentes zancadillas. Esto, en la forma de una doble hilera de no m\u00e1s de cinco libros por fila sobre el asfalto polvoriento (nuestra archiconocida \u2018cuneta\u2019) en la calle Huaras de Loncura. Imagino que a gran parte de los escritores que se precian de lectores impenitentes y a todo trance, les sucede algo similar: la parada en seco, el escaneo supers\u00f3nico de t\u00edtulos y autores, el descarte de la mayor\u00eda de ellos con un airecillo un tanto despectivo, y\u2026 de pronto: la joyita.<\/p>\n\n\n\n<p>Y bueno\u2026, ah\u00ed estaba: T\u00edtulo bien deletreado en su ingl\u00e9s original con delgadas letras amarillas, autor en gruesos caracteres de color blanco, sobre el forro ajado y cubierto de polvo. \u00abThe Winter of our Discontent\u00bb by John Steinbeck, as\u00ed, en su idioma original. (El ojo cl\u00ednico hab\u00eda detectado en forma casi paralela un segundo t\u00edtulo de inter\u00e9s: \u00abEl Ideal inici\u00e1tico\u00bb de Oswald Wirth: s\u00f3lo para refrescar las nociones del esoterismo herm\u00e9tico). Pues, cog\u00ed ambos con aire displicente y los labios torcidos, como queriendo decir: \u201cno s\u00e9 en realidad si me interesa llevarlos\u2026\u201d. El chico se apresur\u00f3 en lanzar la oferta \u201cBueno\u2026, los dos por mil\u2026\u201d, para agregar r\u00e1pidamente a continuaci\u00f3n \u201c\u2026, pero \u00e9ste est\u00e1 en ingl\u00e9s\u2026,\u201d, en tanto me barr\u00eda de arriba abajo con una mirada algo cr\u00edtica y dubitativa, como diciendo: \u201cUsted no podr\u00e1 leerlo\u201d, o \u201c\u00a1Ni sue\u00f1e con leerlo!\u201d\u2026&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>1<\/strong> )<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez en casa, me lanc\u00e9 \u2018de hacha\u2019 a la p\u00e1gina de los cr\u00e9ditos y a la Internet: a\u00f1o de publicaci\u00f3n 1961\u2026Primera edici\u00f3n inglesa\u2026 Simult\u00e1nea con su primera publicaci\u00f3n en los EE.UU\u2026.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ()<\/p>\n\n\n\n<p>Bien. Si Steinbeck tom\u00f3 el t\u00edtulo de su libro \u00abThe Grapes of Wrath\u00bb (\u00abLas Uvas de la Ira\u00bb) de un vers\u00edculo de la Biblia, esta vez recurri\u00f3 a Shakespaere. \u2018The winter of our discontent\u2026\u2019 es&nbsp; la c\u00e9lebre l\u00ednea inicial del Ricardo III del dramaturgo ingl\u00e9s. Recordamos que en la obra de Shakespeare, el futuro rey Ricardo logra ser coronado tras haber conspirado en contra&nbsp; y asesinado a todo aquel que pudiera haber representado alg\u00fan impedimento para \u00e9l hacerse del poder. Los pr\u00edncipes herederos, hijos de su hermano el fallecido Rey Eduardo IV, fueron borrados del mapa y la Historia jam\u00e1s ha sabido de su destino. Brevemente, en su novela \u00abThe Winter of our Discontent\u00bb &nbsp;Steinbeck utiliza el descontento de la familia (mujer e hijos) de su personaje principal, Ethan Hawley, descendiente de familia antigua y poderosa, venida a menos por la traici\u00f3n de sus pares que hicieron en el pasado uso de informaci\u00f3n privilegiada para apropiarse de sus bienes (\u00bfa alguien le huele a conocido este procedimiento, este <em>modus operandi<\/em>\u2026?). Ethan Hawley \u2013quien trabaja como vendedor en la tienda de comestibles, de propiedad&nbsp; de un inmigrante italiano, en el peque\u00f1o pueblo de Baytown, California\u2013, es conocido y admirado por su honestidad. No obstante, presionado, sobre todo por las demandas de sus hijos y acicateado por otros personajes del pueblo, &nbsp;finalmente se rinde y recurre&nbsp; a&nbsp; medios deleznables para hacerse de la tienda del italiano y de los terrenos de su amigo de infancia \u2013Danny, quien ha degenerado en el borrach\u00edn del pueblo\u2013. Sobre estos terrenos, los ciudadanos conspicuos de la localidad han puesto los ojos para construir all\u00ed el aeropuerto que proyectar\u00e1&nbsp; al modesto pueblo hacia el \u2018desarrollo\u2019 y la \u2018prosperidad\u2019. Nuestro protagonista, por los medios ya descritos, se les ha adelantado y ahora exige por la cesi\u00f3n de los terrenos la participaci\u00f3n mayoritaria&nbsp; en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero mencionar aqu\u00ed brevemente que el escritor norteamericano recibi\u00f3 el Premio N\u00f3bel de Literatura al a\u00f1o siguiente (1962) de la publicaci\u00f3n de esta novela, calificada hoy junto a Las Uvas de la Ira como sus obras cumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Las Uvas de la Ira, Steinbeck se gan\u00f3 el desprecio de sus coet\u00e1neos por la supuesta \u2018traici\u00f3n\u2019 a su propia clase social y a su pa\u00eds, y acab\u00f3 siendo vilipendiado como ciudadano, calificado por los cr\u00edticos de la \u00e9poca como escritor mediocre y &nbsp;sentimentaloide (una suerte de copia frustrada de Hemingway), y acusado por el sistema como agitador social y sospechoso de asociaciones filo-comunistas. Con \u00abEl Invierno de nuestro Descontento\u00bb al pintar la corrupci\u00f3n, la degeneraci\u00f3n moral durante las d\u00e9cadas \u201950 y \u201960 de su pa\u00eds, el escritor norteamericano se adelanta y finalmente, quienes contemplaron posteriormente en los \u201870 la apertura (el \u2018destape\u2019) de la amoralidad desatada por el esc\u00e1ndalo del Watergate ( y de ah\u00ed en adelante, la desclasificaci\u00f3n de informaci\u00f3n oculta por el sistema) le otorgan la raz\u00f3n al gran escritor norteamericano (sobre la contraportada de The Winter of our discontent se puede leer la inscripci\u00f3n de H.G.Wells: \u201c<em>That tremendous genius, John Steinbeck\u201d<\/em>). Su novela es considerada hoy un estudio profundo de la condici\u00f3n americana, en tiempos en que ni los propios americanos se hab\u00edan percatado de que exist\u00eda tal \u2018condici\u00f3n\u2019, como leo y transcribo de una p\u00e1gina WEB.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras haber sido largamente desacreditado en vida, hoy, los propios descendientes de aquellos ciudadanos conspicuos que llegaron a amenazar su vida, otorgan generosas donaciones al National Steinbeck Center de California que resguarda su legado y que recibe a\u00f1o a a\u00f1o, una enorme afluencia tur\u00edstica y cultural. En colegios y universidades es uno de los autores favorecidos por docentes y acad\u00e9micos \u2013principalmente por su estilo, tan criticado anteriormente\u2013, por llegar, en especial, a las mentes j\u00f3venes y abiertas, con sentido cr\u00edtico y de reflexi\u00f3n. Los universitarios de primera generaci\u00f3n, en particular, conectan de inmediato con el estilo y los temas sensibles de este autor.<\/p>\n\n\n\n<p>The Winter of our Discontent\u2026 Creo que no podr\u00edamos encontrar un t\u00edtulo m\u00e1s actual que \u00e9ste para describir, no s\u00f3lo las condiciones sociales y econ\u00f3micas de los EE.UU., sino tambi\u00e9n de nuestro propio pa\u00eds y de todos los pueblos, en general. Sin embargo, no hay que confundir este \u2018descontento\u2019 con la \u2018indignaci\u00f3n\u2019 creciente en nuestros d\u00edas. Muy por el contrario, es el descontento de quienes,&nbsp; no contentos con seguir \u2018mascando lauchas\u2019 y reacios a&nbsp; compartir suerte con las grandes mayor\u00edas despose\u00eddas, no estar\u00e1n dispuestos a seguir contemplando imp\u00e1vidos c\u00f3mo las minor\u00edas privilegiadas se reparten los bienes de esta tierra; y estar\u00e1n dispuestos a emplear cualquier medio para obtener a toda costa su propia tajada, sin importar los medios empleados.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; )<\/p>\n\n\n\n<p>La Historia miente. La Pol\u00edtica nos manipula. La Econom\u00eda nos tiene atados de pies y manos. Y la Religi\u00f3n\u2026, trata por todos los medios de mantener nuestros o\u00eddos tapados y los ojos vendados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 labor de las Artes, \u2013en este caso el Arte de Escribir\u2013, el suplir estas falencias, principalmente de la Historia? Hoy tenemos escritores como Jorge Baradit con su serie Historias secretas de Chile I y II (tengo entendido que estar\u00eda apareciendo una III Parte), y Felipe Portales con sus Historias desconocidas de Chile, entre otros autores, que est\u00e1n \u2018des-enmascarando\u2019 a la ciencia de la Historia (\u2018nuestra\u2019 Historia, como chilenos), con un trabajo exhaustivo de investigaci\u00f3n. Por otro lado, la humanidad entera est\u00e1 despertando. Ya no se le enga\u00f1a tan f\u00e1cilmente (situaci\u00f3n a la que, parad\u00f3jicamente, la virtualidad de la Internet ha contribuido en forma determinante). Y el escritor no puede ni debe quedarse atr\u00e1s. Steinbeck utiliz\u00f3 la novela naturalista como g\u00e9nero literario para plasmar y denunciar a la sociedad de su tiempo\u2026.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 23 )<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed es preciso hacer un aparte, breve, debido al margen de tiempo de que disponemos\u2026 Prevalece, en ocasiones, la noci\u00f3n de que la funci\u00f3n del Arte es \u201celevar el esp\u00edritu\u201d. Por \u2018elevar el esp\u00edritu\u2019, en general se entiende desprender los pies de la Tierra; lo cual se compadece, sin duda, &nbsp;con aquella nuestra porci\u00f3n divina que nos ha tocado en suerte en el reino de la Creaci\u00f3n: el anhelo indescriptible de encontrar y fundirnos con nuestro origen extra-terrestre. La M\u00fasica (llamada cl\u00e1sica o selecta) y la Poes\u00eda \u2013en particular estas dos expresiones del Arte\u2013, favorecen como ninguna otra, esta disposici\u00f3n. Es altamente probable que en esta b\u00fasqueda, espiritual, m\u00e1s de alg\u00fan poeta haya sido tocado por el rayo iluminador, que la disposici\u00f3n volitiva y el \u00e1nimo ardiente le favorezcan con un atisbo, m\u00e1s a\u00fan, una inmersi\u00f3n fugaz en esa otra dimensi\u00f3n, d\u00e9cimas de segundo de una aprehensi\u00f3n total del universo circundante\u2026. La experiencia puede ser aniquiladora Y que esa otra Realidad, habi\u00e9ndolo cogido totalmente desprevenido o insuficientemente preparado, le dejen postrado; puesto que a la experiencia de la Totalidad le ha sucedido la experiencia de la propia Nadidad. A esta aprehensi\u00f3n de lo infinitamente peque\u00f1o, la Nada misma de nuestro ser en relaci\u00f3n a lo inconmensurable, a esta infinitud&nbsp; a la que a veces se le llama Dios, puede sucederle la Nostalgia (as\u00ed con N many\u00fascula), el deseo ardiente de volver y quedarse All\u00ed, por toda la Eternidad. Como esto es imposible por la propia gravedad ejercida por nuestra materialidad,&nbsp; el ser quedar\u00e1 envuelto, ahogado en un manto de Tristeza infinita, y ya nada tendr\u00e1 sentido. Ya nada tiene sentido en este plano al que hemos descendido como hijos de la Tierra. El estado de aniquilamiento ser\u00e1 variable. Es imposible determinar taxativamente si la extensi\u00f3n del per\u00edodo de aniquilamiento est\u00e1 relacionada con la profundidad de la experiencia, s\u00f3lo que en alg\u00fan caso podr\u00eda durar unos\u2026, dos a\u00f1os. Dos a\u00f1os de vida terrestre, veinticuatro meses con todos sus d\u00edas y sus noches, sus horas, minutos y segundos, para volver en s\u00ed y comenzar lentamente a aceptar que (a la inversa de lo usualmente invocado) \u201cno somos s\u00f3lo esp\u00edritu, sino que hemos sido hechos materia\u201d, y que nuestro negocio es esta vida, sobre esta Tierra; por el momento&#8230; Hasta que Aquel o Aquello resuelva definitivamente que es nuestra hora de volver All\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que los ha habido: poetas que se han quedado congelados en el \u00c9xtasis (nuestro esp\u00edritu encuentra gran solaz y se regocija en el misticismo de Teresa de \u00c1vila&nbsp; y Juan de la Cruz, s\u00f3lo por mencionar dos y en nuestra propia lengua).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; )<\/p>\n\n\n\n<p>De modo que, una vez posados los pies sobre tierra firme nuevamente, quienes experimentan esta necesidad de escribir, &nbsp;se ven forzados a mirar a su alrededor y volver a ocuparse del conocido entorno, nuestras condiciones de vida, resignarse por as\u00ed decirlo a ser simples testigos de su tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a Steinbeck, dec\u00edamos que utiliz\u00f3 la ficci\u00f3n (en ingl\u00e9s, el vocablo <em>fiction<\/em> es usado como opuesto al verso, esto es, se refiere a la narrativa) para describir lo que sus ojos contemplaron durante su paso por esta vida.<\/p>\n\n\n\n<p>A fines de los a\u00f1os \u201990, &nbsp;un grupo de docentes y acad\u00e9micos de procedencia afroamericana (esto es, negros nacidos en los EE.UU.), altamente intelectuales, muy yuppies, estilosos\u2026 tipo Barak Obama, comenzaron a elaborar un estilo de escritura que m\u00e1s tarde fue llamada \u2018autocritograf\u00eda\u2019,t\u00e9rmino acu\u00f1ado por el acad\u00e9mico y cr\u00edtico literario Henry Louis Gates, Jr., quien de todos modos lo circunscribe exclusivamente al \u00e1mbito acad\u00e9mico. Indagando en su propia informaci\u00f3n autobiogr\u00e1fica y en la de sus antepasados, estos intelectuales comenzaron a cuestionarse y explicarse la sociedad contempor\u00e1nea de su pa\u00eds utilizando este tipo de ensayo cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo ahora (estamos terminando de dibujar el c\u00edrculo) a los tres libros de relatos autobiogr\u00e1ficos mencionados al comienzo, entre los cuales se encuentra el libro presentado hoy, veremos que todos los relatos contenidos en ellos, se fueron escribiendo en forma paralela desde el a\u00f1o 1995 aproximadamente (puede perfectamente haber sido mediados o fines del \u201994) y son autobiogr\u00e1ficos, &nbsp;altamente cr\u00edticos.&nbsp; No obstante, en mi opini\u00f3n, no pueden ser considerados, como g\u00e9nero literario, en esta categor\u00eda de autocritograf\u00eda, por no contar su autora con los conocimientos te\u00f3ricos especializados ni la voluntad para hacer de ellos ensayos propiamente tales; aun cuando algunos de ellos pudieran ser considerados, a lo sumo, como peque\u00f1os ensayos de estilo coloquial. Maritza Barreto no dud\u00f3 en clasificar en un momento dado el libro en presentaci\u00f3n hoy como novela. Es posible que tenga raz\u00f3n, eso s\u00f3lo el tiempo lo dir\u00e1. Cuando el pintor franc\u00e9s George Seurat comenz\u00f3 a imprimir colores primarios sobre&nbsp; la tela con la punta de su pincel, con seguridad no racionaliz\u00f3 en su mente que ese estilo de pintar ser\u00eda llamado m\u00e1s tarde \u2018puntillismo\u2019; as\u00ed como tampoco el Hombre de Croma\u00f1\u00f3n pudo conceptualizar siquiera en su cerebro primitivo como pintura \u2018rupestre\u2019 a sus ciervos y bisontes. Del mismo modo escribe el poeta sus versos. Luego vendr\u00e1n los eruditos, cr\u00edticos y acad\u00e9micos, con sus huinchas de medir y contar\u00e1n: tantas s\u00edlabas para el lado, tantas l\u00edneas para abajo, y le adjudicar\u00e1n un nombre rimbombante. Y no dejar\u00e1n de tener raz\u00f3n, puesto que las Matem\u00e1ticas parecieran haber estado incrustadas en el alma de los poetas desde que los juglares comenzaron a recorrer los pueblos \u2018cantando\u2019 las proezas de sus guerreros, la magnificencia de las cortes y las vicisitudes del pueblo. Y aun antes, las Matem\u00e1ticas han danzado al ritmo de los pueblos originarios en \u00c1frica, Am\u00e9rica y el resto de los continentes primigenios.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 se intenta decir con esto. Que las tendencias parecieran sobrevolar mares y continentes, sin respetar fronteras ni privilegiar ciertos tonos de piel sobre otros. Y que a las mentes alertas y a los&nbsp; corazones sensibles s\u00f3lo les basta estirar la mano y atrapar aquello que pasa flotando por sobre sus cabezas. No s\u00f3lo aquellas tendencias relacionadas a la forma sino tambi\u00e9n a&nbsp; los contenidos. Puesto que los tiempos parecen proclamar a los cuatro vientos que la literatura de hoy ha evolucionado de la escritura de combate hacia la escritura reflexiva e interpretativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por esto que quise traer hoy a este bravo, valiente, escritor norteamericano, que no hizo concesiones a la fama, al \u00e9xito, ni siquiera a la convivencia, que se mantuvo hasta el fin fiel a s\u00ed mismo y que confi\u00f3 s\u00f3lo en su propia intuici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, quiero leer algunas l\u00edneas del Prefacio&nbsp; a este libro \u00abOficios: Reflejos epigram\u00e1ticos\u00bb (Valpara\u00edso, 2015), l\u00edneas escritas en relaci\u00f3n a una an\u00e9cdota que se cuenta all\u00ed (leer p. 13)<sup>(4)<\/sup>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u25ac\u25ac\u25ac\u25ac\u25ac<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Basado en la ponencia de la autora, invitada en el Palacio Rioja de Vi\u00f1a del Mar el 24 de julio de 2017 al Conversatorio organizado por la Unidad de Patrimonio de la Ilustre Municipalidad de Vi\u00f1a del Mar y el Club del Libro, y en el contexto de la presentaci\u00f3n de su segundo volumen de relatos autobiogr\u00e1ficos \u201cUn Canal\u2026 Un Camino\u2026 Impresiones de Elisea\u201d (Autoedici\u00f3n, Valpara\u00edso 2016).<\/li><li>Al texto original se ha introducido las revisiones precisas para adecuar su expresi\u00f3n desde la oralidad\/audici\u00f3n a la escritura\/lectura, cuidando de conservar el archivo original indemne. En consecuencia, se ha suprimido los saludos iniciales; se ha obviado la transcripci\u00f3n de los textos (propios o ajenos) citados, los cuales fueron le\u00eddos presencialmente; y, suprimido o redactado, seg\u00fan convenga al caso, aquellas notas anecd\u00f3ticas, narradas en vivo.<\/li><li>Efectivamente, la lectura del texto \u201cLas Uvas de la Ira\u201d, fue incluida en esta secci\u00f3n. \u00a0Puede ser le\u00eddo en el MENU<em> La Ventana de Miranda<\/em> con t\u00edtulo hom\u00f3nimo.<\/li><li>\u00a0\u201cOficios: Reflejos epigram\u00e1ticos\u201d. Libro de epigramas auto editado y publicado por la autora en Valpara\u00edso, 2015, presentado en Sociedad de Escritores SECH Santiago en noviembre 2016.Puede ser consultado en el MENU <em>Bibliograf\u00eda<\/em> de esta p\u00e1gina WEB.<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Sin embargo, no hay que confundir este \u2018descontento\u2019 con la \u2018indignaci\u00f3n\u2019 creciente en nuestros d\u00edas. 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